domingo

Insomnio


primeros besos
Que os jodáis
el modelo más caro
nunca puedo abrir
si recibes este
ahora no te podría pagar
llegué anoche
no hay que matarse
ves fent!
te vamos a recoger a la estación
me gustaría desaparecer
remain as our solicitor
casi todo preparado
enfermo terminal con 63 años pues no es muy cómodo
thank you for your booking
estoy en el Hotel Montana, justo al lado de la Gare du Nord
The day you've left Vienna I saw in the news that
no lo había hecho nunca
para concretar una cita
the following recipient failed permanently
L'altre motiu és més personal
de repente se volvió zurda
en mi caja torácica, os adjunto
Nene quiero ir a verte
siempre que entre en el acorde
he encontrado toallas
esta mañana se lo estaba diciendo
Yo conozco esta zona
finalment exposem a l'estació
but I dunno if Liam is staying or
no me ha cobrado el café
Fa por
aquí no tengo nadie con quien freír manzanas
On se voit mercredi alors
Mañana es hoy?
a stressful situation to be in
tengo 28 y nunca he experimentado
no me suena nada
no estaria de més pillar una
se ha cumplido un año
qualsevol altre dia millor
always easier when you have a contact
cada uno hace lo que sabe
Para darse de baja de la lista, siga este enlace:

Somnolencia


Huele a cerrado
Si abres la ventana te congelas
Fuma otro cigarro
Acaba con las anginas
Acaba con tu voz
Acaba tu trabajo

Tu padre tiene miedo del mar
Tú tienes miedo a la soledad
Pero no tienes padre

Al piano le faltan dos notas
Aunque no te das cuenta
Hasta que paso a tu lado
Con vaso firme
Con vaso lleno
Paso de esperar arte

Una llamada a las armas
Desde el puente viejo donde te sonrojé
Aunque no me vieras

Angustia compartida es
Impaciencia aumentada
Fuma otro cigarro
Acaba conmigo
Acaba conmigo
Acaba tu trabajo

lunes

Una luciérnaga blanca


[me vi envuelto sin esperarlo por humo y ginebra en la oscuridad, entre cien o dos mil personas a las que no conocía y que nada me importaban, y hubiera sido como estar en otra galaxia si no hubieses estado allí con los ojos tapados y el pelo revuelto alrededor de tu cara, sonriendo sin saber muy bien a quién (que era yo), pero tranquilizándome con tu tranquilidad]

[me olvidé en tu habitación la manzana que me diste, aunque no fue lo único que dejé allí, y ni siquiera sé si lo llegarás a ver, aunque tal vez la mancha de ceniza en el edredón te recuerde por sorpresa que estuvimos abrazándonos en la puerta como si no fuésemos a vernos hasta el año próximo, que es lo más pronto que podremos encontrarnos]

[me pregunto si habrás dejado la bici atada a la señal, esperándote hasta que vuelvas, como un regalo paciente bajo la lluvia y el frío navideño, como una apuesta al destino y a la confusión que nos ofrecimos "por las calles más estrechas porque son las más interesantes"]

[me imagino cómo despertarías recordando apenas mis dedos en los tuyos, y sé que me equivoco porque todos tenemos la misma carencia, y todos sobrevivimos mezclando encuentros y miedos que filtramos con la poca esperanza que nos queda de poder salir de esta ciudad, aunque no sepamos a dónde iremos ni queramos tener que decidirlo todavía]

[y me resisto a reconocer que nada entenderás ni sabrás de esto, y lo escribo desordenándolo para contribuir al caos de mi memoria ese amanecer, que me hizo dormir como hacía años lo hubiese hecho, exhausto y lleno de luz como un farolillo de hierro negro y papel de seda flotando de noche en las olas del alcohol que nos ayudó a despedirnos como si estuviésemos cometiendo el más grave delito contra algo que no existe]

[y me pregunto si aún estaré atado a una señal, esperándote hasta que vuelvas, como un regalo paciente bajo la lluvia y el frío de la soledad navideña, apostado contra el destino y descifrando la confusión que me ofreciste en la plaça del pi, después de que te diese dos más de los que tú sinceramente esperabas]

miércoles

Ya sabes


- la elegancia está muy mal vista hoy en día
- ya
- de hecho, es raramente vista
- sí
- ¡la vulgaridad nos acecha! ¡la mediocridad se extiende! ... ya nadie se preocupa por los valores estéticos del comportamiento
- ... eeemmm... ss... sí, sí
- ¡veo a las masas moverse quasiinertes, mirando sin ver con los ojos medio cerrados, el corazón fruncido, y los brazos escondidos en bolsillos sin fondo!
- es que requiere mucho esfuerzo no estrangular a la mayor parte de la gente que ves a lo largo del día
- he olvidado lo que iba a decir

***

- hace más de un año que no voy al cementerio
- ¿qué importa? tu madre sabe que te acuerdas de ella, no te preocupes
- ¿quién ha dicho que esté preocupado?

***

- ya nunca hablamos
- estamos hablando ahora
- ya no me miras
- te estoy mirando ahora
- pero no me ves como antes
- ya no eres como antes

***

- ¡sal de ahí y vístete!
- no puedo, tengo miedo
- pues las luces están ya apagadas y el público se aprieta alrededor del escenario, deberías darte prisa
- ya no puedo más, ¿no te das cuenta?
- no hay otra opción, tienes que hacerlo para seguir vivo
- ¡pero ya estoy harto de morir cada noche!

***

- no he atravesado mar más profundo y salvaje que el de tus lágrimas
- siempre me dices cosas tan bonitas...
- ¿sirven de algo?
- ¿para qué quieres que sirvan?
- para que vuelvas a sentir
- ya te dije que no puedo
- entonces déjame olvidarte
- ya te he dicho que no puedo

***

- ¿dónde dormiste el 1 de noviembre de 2006?
- ese día no dormí. ¿dónde dormiste tú?
- no lo sé

viernes

Quand il n'y aura plus de temps


Alguien me dijo el otro día que los artistas tienen gatos, y los soldados perros. Puestos a elegir, ¿es más fácil ser artista o soldado? Le he preguntado a Suri y sólo me ha mirado, bostezando. Le preguntaría a mi otra gata, pero no he visto a Mully desde hace demasiado tiempo. Demasiado.

Y me quedan cuatro horas para pensar, en este cochambroso tren que tiene más paradas que canas mi barba, pero será mejor esconderme entre las frases de Firefly, con sus pocas notas y sus muchos silencios y pausas. Monica vendrá precedida de un Sixpack, y eso compensa este frío que lleva acariciándome desde antes de salir a la calle.

Debería dejar el trabajo, y dejar que mis manos hablasen por mí. Debería.

Esta ciudad ha sido mi Edén, y también el decorado para mi divina tragicomedia. El escenario lo llevo yo puesto, ya son 30 años. Una vez me pediste que te enseñara algún día todos esos rincones y escondites mágicos de los que te hablaba, los que he ido conquistando, y varias veces yo mismo lo pensé. Incluso llegué a creer que lo haría. Pero es del todo imposible.

Si algún día vienes a visitarme no podré hacerlo; lo vi claro hace poco, al comprender que nadie más podrá mirar estas calles, estas figuras, esta oscuridad, con mis ojos. Nadie podrá oler esta playa como yo lo hice. Y tú nunca podrás vivir esto como yo lo he hecho, porque yo volqué todos mis miedos y deseos y lágrimas y esperanzas en cada pequeño callejón, en cada banco solitario, en cada edificio, en cada plaza, en cada bar, en cada mesa de este lugar. Yo le puse la magia a esta ciudad, y me sirvió para seguir vivo. Yo te vi en cada paseo, a veces de frente y a veces conmigo, y me sirvió para seguir abriendo caminos. Yo te imaginé, escuchando y bailando cada vez que tocaba, y me sirvió para cantar más alto. Pero nunca podré mostrarte lo que sólo mis ojos han vivido.

Ahora tengo hambre, y el problema no es que tenga poco dinero; es que no hay comida. No hay nada para comprar, ni tampoco nada que robar. Y no hablo de pan, tomates, queso, arroz, o agua. Me refiero a otro tipo de alimento, ése que (supongo) todos necesitamos, aunque no todos (me temo) nos demos cuenta de ello.

Pero, patológicamente optimista como soy, me digo que el hambre agudiza el ingenio y despierta a las musas, quienes, a cambio de su ración de ilusión, te ofrecen sus hipnóticos tranquilizantes en forma de ideas desnudas que vestir de dibujos y melodías.

¿Quién construyó, trajo y unió estas vías? ¿Quién reunió y esparció el millón de piedras pequeñas sobre las que ahora viajo?

En invierno cierran muchas terrazas, el polvo se acumula, olvidado, y los árboles se desnudan para morir y descansar unas semanas, en espera de un tiempo mejor. ¿Quién les convenció de que siempre llega?

Hagamos lo mismo.

jueves

7 de noviembre


“Las algas seguían bailando, ajenas al vuelo de las hojas arrancadas por la tormenta.”

- Por qué se cuentan estas cosas en pretérito imperfecto se me escapa; si todo ocurrió ya, ¿no sería más lógico usar el perfecto simple?

- Utilizamos el imperfecto cuando queremos describir una situación en relación con otros hechos pasados.

- Sí, ya; claro. El problema es que no es tan fácil simplificar.

He aquí, reducida a anécdota absurda, una idea supuestamente trascendental. Más importante aún por ser expresada bajo el camuflaje de la inocencia (¡esa gran mentira!).

martes

Necedad


Lo malo de estar bien
es no tener de qué huir.

Sin algo de que huir
¿quién escribe canciones?

Y si no hay nada que cantar
¿cómo alegramos las tardes?

Ven, tristeza
tu compañía siempre es bienvenida.

lunes

f/d (otra parte)


me arranqué
el cerebro para no pensar en ti
y casi me olvido de quién soy

me corté
una mano para no volverte a escribir
y no supe tocar mi canción

me amputé
una oreja porque no te quería oír
y ni siquiera el viento se enteró

me segué
una pierna para no poderte seguir
y ahora duermo en la estación

mutilé
mi cuerpo sin ganas de vivir
y tu imagen se me apareció