domingo

Nunca sabré qué decirte


La cama tiembla
al paso de los vagones ya vacíos.
La gran dormilona despierta
escapa en cuanto oye la puerta.
Las tazas van y vienen
más y más metros recorridos por el eterno pasillo.
Las sábanas se arrugan
son apartadas, son vueltas a estirar.


Te frotas los ojos y luego sonríes.


El armario tiene cada vez más ropa.
Cripple crow no deja de sonar.
Las hojas son cada día más verdes.
De las películas no conocemos el final

4 comentarios:

Chinaski dijo...

Now that our bones lay buried below us
Just like stones pressed into the earth
Well we ain’t known by no one before us
And we begin with this one little birth

Ohmnia dijo...

a veces no hace falta "el decir".

Anónimo dijo...

DIME QUE SI VOLVIERAS A VIVIR CONMIGO

***NO DEJARÍAS DE ESCRIBIR***

Anónimo dijo...

Y yo te diré que viendo ese armario
***SERÉ MÁS ORDENADA***