sábado

Libre y culpable


yo estaba de visita en el pueblo
y mi padre me llamó para que fuese
a un viejo bar
de esos que llevan demasiados años
con los mismos clientes
con las mismas sillas
desgastadas
de esos donde no entra el sol

mi padre quería hablar conmigo, dijo
pero mi padre nunca había hablado
todo era, desde que tengo memoria,
silencio
siempre
silencio
como respuesta a los gritos
(más silencio)
que aumentaban de volumen y tono
por su silencio

en fin

yo no tomo café
pero me pareció lo más apropiado
y por él lo bebí, esperando

es - pe - ran -
do

me preguntó por mí
sin esperar respuesta, supongo
porque al poco empezó a llorar
y me pidió ayuda
"no puedo vivir así", dijo

y yo no supe qué hacer


casi un año después
se me acercó en el pasillo de una u.c.i.
sin saber qué decir
así que le abracé
mientras él se reblandecía
(d)espacio
los brazos colgando a los lados,
sin saber cómo responder
sin lágrimas
con temblores
probablemente su primer abrazo en 20 años

mi madre se moría
y él no sabía qué hacer

2 comentarios:

fag dijo...

hum.. texto de dureza tierna.
¿has pensado en poner "e s p e r a n d o" y "d e s p a c i o" de este modo?

saludos!

Ohmnia dijo...

impactante el final... al menos yo, no me esperaba eso. Quizá por ello, hace del texto, un fragmento especial.

me gustó.
:)