sábado

Buena suerte

Ya sé que sonríes a otro
no seas tonta:
claro que importa.

¿Qué haría sin ti mi insomnio?

Ya sé que estos versos amargan
¡sabe tan bien
el adiós en tu boca!


Y ahora que bailas
en otros brazos
no tendré que luchar más
por convencerte.

Ése es tu sino
y ésta mi suerte.