el padre nunca supo nada de mí
nunca me preguntó
ni me dejó hablar
mientras crecí
no fue más que una amenaza
invisible
para mis ojos
un continente sin nombres
un bosque sin mapa
y ahora que la madre está muerta
me llama alegre
sin atreverse a contar
que ha encontrado el amor
que tiene ganas de viajar
que es más joven que hace un mes
aunque siga sin hablar
ni dar explicación
espera que yo comprenda
y me pregunto
incluso si es asunto mío
¿qué quiere que haga yo
a estas alturas?
jueves
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada