domingo

No me he retirado

No me he retirado
a vivir en las montañas.
No he cambiado de país
buscando otros sabores.

No he regalado mis libros
a los que tomé por amigos,
ni he invitado a beber
a mujeres que no se dejaron querer.

No he trasnochado en hoteles
exprimiendo el servicio de habitaciones.
No he memorizado el silencio
buscando la euforia en los muslos de las lamentaciones.

No he comparado filosofías
para poder controlar mis latidos,
ni he escuchado consejos o confesiones
para poder contener mi cordura.

Y si lo hice
se me olvidó
cuando se abrió la puerta
y oí tu voz.

sábado

Con el estómago lleno y el cuerpo vacío

Después de comer
alrededor de chocolate, té y pastel
dos mujeres y un hombre
hablaban sobre el amor
mientras yo callaba.

Las palabras que más pronunciaron:
llantos
dolor
miseria y
resignación.

Alguien habló de la indiferencia
al final.

Pero mientras ellos hablaban
no escuché nada:
yo sólo fumaba
y pensaba en mis manos vacías.

lunes

Buenas noches

Supongo que si llego a viejo
me acordaré de todos estos colchones
donde tantas personas se hundieron
convertidas en humo antes que yo.

De los que estaban sobre el suelo
y se hacían papel de fumar
con el peso de dos cuerpos peleados
en busca de la victoria final.

De los que dejaban espacio debajo
para las maletas llenas de pérdidas
que eran mi casa y mi condena
aunque a penas estuvieras ya en ellas.

De aquél tan estrecho arañado
cubierto de pétalos, qué ocurrencia,
donde nunca llegué a sudar sin nombrarte
ni a llenar con fotos tu ausencia.

De éste que espera visita
ya ves
que las manchas de té no se quitan
ni con otras estrellas (fugaces)
ni sin cientos de besos (culpables).

sábado

Whisky

Tiene un humor tan amargo
como cambiante
Es frío cuando está mejor
y sólo solo me da calor
Me ayuda a odiar el mundo
y a veces a necesitar a alguien
Pero nunca me falla
aunque al principio le rechazara

Era tierno e inocente
yo
en esos días
Prefería la dulzura
que da dolor de cabeza
y te pone de rodillas

Pero uno aprende
Por la fuerza
A base de mudanzas
y gritos (que no siempre
son de alegría)

Uno aprende
que lo bueno
al principio duele

Y entonces ya

Cuando los dioses me pidan perdón

Por esta vida

Pediré perdón a mis amigos

Por las mentiras


Cuando el teléfono suene

Y te oiga

No quiero saber qué día llega

Ni a qué hora


Cuando las cuerdas se rompan

Y podamos

Viajaremos sin nada

En las manos


Cuando las sombras se paren

En el suelo

Clavaré mis colmillos

En tu cuello


Cuando sus lágrimas suenen

En tu silencio

Yo estaré despierto

En mi sueño


Pero antes

Hay que parar los relojes

Cada día

Son más grandes

Los dolores

viernes

Manos que se movían en sueños

Ella no sabe

Que su amiga vino a casa

Y se quedó dormida en mi cama

Mientras yo le tocaba

Algunas canciones en voz baja


Ni sabe

Que tapamos las vergüenzas

Esa noche

Con el licor de los señores

Y el humo de olor verde

Que te abre la puerta

Y despacio después te absorbe


El segundo escalón de madera

Siempre cruje y te alerta

Ella lo sabe

Y su amiga lo sabe

Pero yo lo salté

Esa noche

Cuando bajé al sofá a tumbarme

Breve romance con la mujer del paraguas y el abrigo rojo sin broche en la solapa

Dos paradas
después
te bajaste
y nunca volví
a verte.

jueves

Espejo

Se te ha torcido un diente
tu nariz es sobresaliente
nacen canas cada día en tu barba
la cabeza más clara y más calva
tus orejas no parecen iguales
de las ojeras mejor que no hable
tus cejas siguen despeinadas
el brillo en los labios se apaga.

Visto así
no me extraña
que las mujeres
lloren por ti

Otra desnuda

me he sentado
a comer
esta manzana

el sol se pelea
con el aire frío
de otoño

yo escupo la piel
tras cada bocado
y hago un montón
en el cielo

Padre

el padre nunca supo nada de mí
nunca me preguntó
ni me dejó hablar
mientras crecí
no fue más que una amenaza
invisible
para mis ojos
un continente sin nombres
un bosque sin mapa

y ahora que la madre está muerta
me llama alegre
sin atreverse a contar
que ha encontrado el amor
que tiene ganas de viajar
que es más joven que hace un mes
aunque siga sin hablar
ni dar explicación

espera que yo comprenda

y me pregunto
incluso si es asunto mío
¿qué quiere que haga yo
a estas alturas?

miércoles

Reflejos

Ah,
mierda.

Estaba tan bien
al fin
no te había olvidado
pero esta tan bien
sin ti
ahora que
ya me había acostumbrado.

Una llamada
de vez en cuando
alguna imagen
sin hacer daño.

Esta ciudad empezaba a gustarme
las semanas iban pasando
y yo sonreía a todo el mundo
en la cola del supermercado.

Y justo hoy,
cuarenta y nueve días después,
abro la maleta
y encuentro tu toalla
y algo que escribiste en un papel.

Y mando callar a mis promesas
y sólo quiero volver a esa calle
donde nos besamos por última vez
aguantando
contra la pared
para no arrancarnos la ropa
mirando alrededor
sin separar las bocas
con la ansiedad del principio del invierno
que otra vez pasaremos solos.

martes

Pero sí

Mientras abro la puerta a la enfermedad inventada

y escucho tus lamentos arpegiados en la distancia

no espero que vengas a dormir a esta casa.

No quiero que tengas que muñir esta cara.


Ya no reconoces mis pisadas

ni recuerdas mi fragancia

te preguntas qué queda cuando la duda pasa.

Te preguntas qué hacer para deshacer tu cama.


Pero no puedo contestar

porque yo no sé nada:

sólo tengo una historia eterna

que acabas cada luna

al cerrar los ojos en el mar

de tu almohada

creyendo que no hay nadie

que crea en crecer en tu cuna.


Pero sí.

Sigo aquí.


Yo soy el que cada día cuida tu jardín

que atrae a todos los pájaros hacia ti

aunque después no escuches sus cantos.

Aunque después los dejes partir.