domingo
No me he retirado
sábado
Con el estómago lleno y el cuerpo vacío
lunes
Buenas noches
sábado
Whisky
Tiene un humor tan amargo
como cambiante
Es frío cuando está mejor
y sólo solo me da calor
Me ayuda a odiar el mundo
y a veces a necesitar a alguien
Pero nunca me falla
aunque al principio le rechazara
Era tierno e inocente
yo
en esos días
Prefería la dulzura
que da dolor de cabeza
y te pone de rodillas
Pero uno aprende
Por la fuerza
A base de mudanzas
y gritos (que no siempre
son de alegría)
Uno aprende
que lo bueno
al principio duele
Y entonces ya
Cuando los dioses me pidan perdón
Por esta vida
Pediré perdón a mis amigos
Por las mentiras
Cuando el teléfono suene
Y te oiga
No quiero saber qué día llega
Ni a qué hora
Cuando las cuerdas se rompan
Y podamos
Viajaremos sin nada
En las manos
Cuando las sombras se paren
En el suelo
Clavaré mis colmillos
En tu cuello
Cuando sus lágrimas suenen
En tu silencio
Yo estaré despierto
En mi sueño
Pero antes
Hay que parar los relojes
Cada día
Son más grandes
Los dolores
viernes
Manos que se movían en sueños
Ella no sabe
Que su amiga vino a casa
Y se quedó dormida en mi cama
Mientras yo le tocaba
Algunas canciones en voz baja
Ni sabe
Que tapamos las vergüenzas
Esa noche
Con el licor de los señores
Y el humo de olor verde
Que te abre la puerta
Y despacio después te absorbe
El segundo escalón de madera
Siempre cruje y te alerta
Ella lo sabe
Y su amiga lo sabe
Pero yo lo salté
Esa noche
Cuando bajé al sofá a tumbarme
Breve romance con la mujer del paraguas y el abrigo rojo sin broche en la solapa
después
te bajaste
y nunca volví
a verte.
jueves
Espejo
tu nariz es sobresaliente
nacen canas cada día en tu barba
la cabeza más clara y más calva
tus orejas no parecen iguales
de las ojeras mejor que no hable
tus cejas siguen despeinadas
el brillo en los labios se apaga.
Visto así
no me extraña
que las mujeres
lloren por ti
Otra desnuda
a comer
esta manzana
el sol se pelea
con el aire frío
de otoño
yo escupo la piel
tras cada bocado
y hago un montón
en el cielo
Padre
nunca me preguntó
ni me dejó hablar
mientras crecí
no fue más que una amenaza
invisible
para mis ojos
un continente sin nombres
un bosque sin mapa
y ahora que la madre está muerta
me llama alegre
sin atreverse a contar
que ha encontrado el amor
que tiene ganas de viajar
que es más joven que hace un mes
aunque siga sin hablar
ni dar explicación
espera que yo comprenda
y me pregunto
incluso si es asunto mío
¿qué quiere que haga yo
a estas alturas?
miércoles
Reflejos
martes
Pero sí
Mientras abro la puerta a la enfermedad inventada
y escucho tus lamentos arpegiados en la distancia
no espero que vengas a dormir a esta casa.
No quiero que tengas que muñir esta cara.
Ya no reconoces mis pisadas
ni recuerdas mi fragancia
te preguntas qué queda cuando la duda pasa.
Te preguntas qué hacer para deshacer tu cama.
Pero no puedo contestar
porque yo no sé nada:
sólo tengo una historia eterna
que acabas cada luna
al cerrar los ojos en el mar
de tu almohada
creyendo que no hay nadie
que crea en crecer en tu cuna.
Pero sí.
Sigo aquí.
Yo soy el que cada día cuida tu jardín
que atrae a todos los pájaros hacia ti
aunque después no escuches sus cantos.
Aunque después los dejes partir.
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